Vacunas para Gatos

Las Vacunas Para Gatos se deben considerar administrar desde al momento de dejan la leche materna o en el destetado, puesto que en este momento comienzan a enfrentar el mundo real, al salir al aire libre y a tener contacto con las situaciones de riesgo. Así como también, comienza a crear una lista de aspectos inmunológicos que deben ser reforzados y vigilados por especialistas.

Por eso, es el momento idóneo para que se les provean los medicamentos que prevengan las enfermedades más comunes. Por lo tanto, las vacunas para gatos  son el aliciente obligatorio que todo dueño de gatos debe estar pendiente en colocar.

El veterinario es quien manda las Vacunas para Gatos

Inmediatamente en el nacimiento de los mismos, se debe acudir al médico veterinario, quien le aplicará las respectivas vacunas. Si no se es veterinario o no se manejan a la perfección los conocimientos en el área, no es recomendable hacerlo por uno mismo.

Si el caso es que hemos adoptado a un gato del cual no conocemos si está vacunado o no, el veterinario determinará qué vacuna es la que inmediatamente deben colocarle y las que no. También determinará el tiempo de frecuencia, pesará al felino y lo medirá. Al examinarlo, comprenderá la edad y a partir de ahí, con más facilidad se le podrá aplicar cualquier tratamiento. Sea de rutina o no.

Pero siempre hay inseguridades en cuanto a éste tema. Las preguntas más frecuentes que surgen son: “¿Cuáles son las vacunas para gatos y Que previenen?” Así como también “¿Cuándo deben ser colocadas?”.

Lo primero que debe hacerse antes de ser vacunado el gato, es desparasitarlo. Es la primera regla que el médico pedirá al momento de la vacunación. Los desparasitantes pueden ser tomados o en grageas, que las mismas, son disueltas en agua y aplicadas en centímetros cúbicos específicos que el médico explicará. Este paso es indispensable para que puedan absorber bien las vacunas.

cuando poner la primera vacuna a mi gato

La Vacuna Trivalente para Gatos

La vacuna principal que debe colocarse a un gato es la TRIVALENTE FELINA. La cual es una sustitución de los nutrientes que provee la leche materna. Ya que el animal es destetado, se le debe proteger con ésta vacuna. La misma previene al gato de enfermedades como la Rinotraqueitis (enfermedad respiratoria) y la Calcivirus (Enfermedad de los pulmones y el tracto digestivo.)

¿Cómo colocarla y con qué frecuencia?

*Debe ser colocada en los 2 o 3 meses de nacido el gatito. Luego se refuerza al cumplir las 3 o 4 semanas de haberse colocado la primera dosis. Y luego, al cumplir 1 año de nacido.

Vacuna Antirrábica y La Anti Leucemia Felina

La siguiente vacuna se aplica antes de cumplir el año. Al gato debe colocarse la ANTIRRÁBICA y la PREVENCIÓN DE LEUCEMIA FELINA. Dos de las enfermedades más severas y comunes que sufren los felinos, llevándolos a la muerte. Estas vacunas, y aplicadas con los refuerzos correspondientes, alargan la vida del minino previniendolo de síntomas graves y lamentables.  

¿Cómo colocarla y con qué frecuencia?

*Ésta dos últimas vacunas deben ser aplicadas antes del año cumplido, con dos intervalos de dosis. Y al cumplir el año completo, debe llevarse al gato a consulta para que el veterinario determine si deben ser reforzadas.

(La Trivalente Felina, Antirrábica y la Prevención de Leucemia Felina, deben ser reforzadas cada 3 años).

Vacunas para Gatos Adultos

Lo primero es saber que el gato adulto ya ha desarrollado inmunología. Son más resistentes y no suelen contagiarse con cualquier enfermedad. Por lo tanto, el tiempo de vacunación se alarga, manteniéndose en cada 3 años o en el tiempo que vea necesario el médico veterinario.

Pero es necesario conocer que las vacunas y los refuerzos, duran 36 meses. Después de ese tiempo, el gato se encuentra vulnerable a contagiarse de enfermedades comunes o no.

No hay que olvidar que el gato es un animal independiente. Cuando empiezan a crecer y a salir de casa, es cuando más prevención se debe tener en cuenta las 24 horas del día, los 365 días del año.

Existen testimonios de personas que le han suministrado las vacunas primarias y dos refuerzos, y luego, han dejado alargar los 3 años correspondientes, y sus mascotas terminaron enfermas con padecimientos comunes.

Los testimonios de personas que ya han tenido gatos siempre son bueno escucharlos. Puesto que son personas que, amantes de los gatos, se han entrenado para cuidarlos a la perfección.

Pero cada gato tiene su anatomía, peso, edad y longitud. Se recomienda que los consejos siempre sean escuchados por los especialistas licenciados para atender a nuestros amigos de 4 patas.  

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Otros puntos importantes sobre Vacunas Para Gatos

  1. La vacuna Trivalente no debe ser colocada durante el proceso de lactancia materna, puesto que la lecha de la madre corta el efecto de la vacuna. Como hemos mencionado antes, la lecha de la madre provee de proteínas que la Trivalente también. Sería inútil aplicársela durante la lactancia.  
  2. No obviar el proceso de vacunación, pensando que alguna dieta o hábito casero es lo que hará fuerte al felino.
  3. La Rabia es una enfermedad muy contagiosa. Si no se controla a nuestra mascota para que no la padezca, no solo se evitará que fallezca de forma lamentable. También se evitará una debacle de salubridad y los humanos estarán igualmente seguros. Si el gato está cómodo y tranquilo, saludable y fuerte, sus dueños pueden vivir junto a él de forma idónea.
  4. Vacunarlos uno mismo. No es recomendable (si no se tiene el conocimiento adecuado), colocarle las vacunas al minino, ya que la cantidad y frecuencia que deben aplicarse, es delicada y estricta. Lo mejor es consultar con un veterinario calificado para la vacunación.
  5. Se sabe que luego de que los gatos son vacunados, algunas provocan algunos efectos secundarios. Como mareo, vómitos o cambios de temperaturas. No olvidar preguntarle al veterinario cuáles serán los síntomas, cuánto tiempo durará y qué debe hacerse.

Nosotros somos lo más importante en la vida del felino. Como amos y dueño de ellos, debemos asegurarle una estancia apacible, saludable y tranquila. Las vacunas son tan necesarias como su alimentación y si se utilizan con el tiempo y la periodicidad debida, no solo ellos estarán sanos. Sino que nosotros como humanos, también encontraremos tranquilidad y ningún tipo de contagio indeseado.